Cerezas en almíbar caseras

El tiempo vuela y junio, el mes por excelencia de las cerezas, ya toca a su fin. Me resisto a dejar escapar una fruta tan sabrosa sin meterla en la despensa y me decido a hacer un gran bote de cerezas en almíbar que abriré fuera de temporada, cuando comer cerezas sea todo un lujo. Y esta es mi receta de cerezas en almíbar caseras.

#1. Cómo hago el almíbar

El almíbar es una mezcla de agua con azúcar que se hierve un par de minutos. Las cerezas son dulces, así que necesitaréis un almíbar con una consistencia normal: 400 gr de azúcar por medio litro de agua. Pero, como en el caso de las mermeladas y la cantidad de azúcar, todo es cuestión de gustos. Si no os gusta el almíbar tan dulce podéis hacer un almíbar de consistencia ligera: 400 gr de azúcar por un litro de agua. Yo he hecho almíbar de consistencia normal.

#2. Cómo hago las cerezas en almíbar

  • Elijo unas buenas cerezas, dulces y consistentes. En esta ocasión he elegido unas cerezas de Aragón compradas a Ana, mi frutera habitual.
  • Esterilizo los envases y las tapas que voy a utilizar hirviéndolos en una olla con agua que los cubra durante 10 minutos.
  • Lavo las cerezas, les quito los rabitos y las dejo secar totalmente. Si queréis ir más rápidos, podéis secarlas vosotros con un trapo.
  • Las pongo en los tarros y las cubro con el almíbar caliente, llenando hasta medio centímetro del borde.
  • Cierro los tarros y los esterilizo al baño maría durante 15 minutos.
  • Y etiqueto poniendo la fecha de envasado: no os olvidéis de este paso, es importante para asegurarnos de que consumimos las cerezas en un plazo máximo de un año. Esta vez he elegido unas etiquetas de cartón kraft que he comprado en una tienda cerca de casa.

Guardo mis cerezas en almíbar caseras en el fondo del armario. Allí me esperarán hasta algún día de otoño o invierno, para alegrar mi postre con el recuerdo del verano. ¿Os animáis vosotros también a hacer un tesoro así para vuestra despensa?

10 etiquetas para frascos de conserva


La imagen cuenta, ya se sabe. Y en temas de comida mucho, que también comemos por los ojos. Por eso esta semana te traemos una selección de etiquetas que van a vestir tus frascos de lujo. Tus conservas caseras son exquisitas, ya lo sabemos, pero con estas etiquetas también lo parecerán y, si las regalas, te harán la ola.
Navegando por la red puedes encontrar etiquetas gratuitas para descargar y etiquetas para comprar.  Aquí te presento una selección de 10 etiquetas para frascos de conserva, las que me han parecido más interesantes.

5 etiquetas gratuitas para tus frascos de conserva

# 1. Etiquetas Homemade personalizables y con sombrero incluido, de Mar&Vi

etiquetas_1_conservascaserasSon para mermeladas, personalizables con el sabor, e incluyen la frase “hecho con mucho amor”. Ideales para currarte un regalo por todo lo alto. Incluyen sombrero y hay versión en negro y versión en color. Si las imprimes en papel kraft como el de la foto, el resultado es muy estético.

Descargar etiquetas de Mar&Vi

# 2. Etiquetas de sabores, de Domestifluff

etiquetas_2_conservascaserasTambién para mermeladas, con los dibujos y el nombre de los sabores (en inglés), personalizables con nombre autor-a y fecha de envasado. En el enlace también encontrarás sugerencias para hacerles un sombrero tal y como se merecen.

Descargar etiquetas de Domestifluff

 

# 3. Etiquetas de sabores en forma de corazón, de Eat Drink Chic

etiquetas_3_conservascaserasPara mermeladas, incluyen los nombres impresos de los sabores (en inglés). Aunque no puedes personalizarlas con la fecha de envasado, tienen un plus por la forma de corazón: toda una declaración de amor a la altura de tus creaciones.

Descargar etiquetas de Eat Drink Chic  

# 4. Etiquetas personalizables en dos colores, de Worldlabel

etiquetas_4_conservascaserasUna opción ideal si lo que quieres es ser elegante y poder personalizar tus frascos de conservas. Disponibles en negro y verde agua, con textos ya impresos (en inglés) o en blanco para que tú escribas lo que necesites.

Descargar etiquetas de Worldlabel  

# 5. Etiquetas personalizables en dos formas, de Cottage Industrialist

etiquetas_5_conservascaserasEn forma de tarro o círculo, una opción completísima que te permitirá dar un toque distinguido a tus frascos de conservas. Incluye imprimible para recetas e invitaciones del mismo estilo.

Descargar etiquetas de Cottage Industrialist  

5 etiquetas de pago para tus frascos de conserva

Si lo tuyo es ir con el tiempo justo, aquí tienes una selección de etiquetas para comprar, ordenadas de más a menos caras.

# 1. Kit packaging mermeladas caseras japon, de Comotinta

etiquetas_6_conservascaserasSirven para cualquier tipo de conserva y son una opción excelente si quieres obtener un look de absoluto lujo con poco esfuerzo. Se venden en un kit que incluye todos los elementos que necesitas para 6 tarros de mermelada: 6 adhesivos personalizables, 6 etiquetas personalizables, 6 papeles estampados, 6 tarros vidrio, 5 m cordel y 1 paquete gomas elásticas. Los adhesivos y las etiquetas te las envían impresos con los textos que tú les indiques en el momento de la compra.
Precio: 19,95€ (3.33€ unidad).

Comprar etiquetas de Comotinta  

# 2. Etiquetas Homemade personalizables, de Kilner

etiquetas_7_conservascaserasPueden usarse para cualquier tipo de conserva, son personalizables e incluyen la expresión “Home Made”. Se venden en pack de 24 unidades.
Precio: 8,39€ (0.34€ unidad).

Comprar etiquetas de Kilner  

# 3. Etiquetas personalizables en verde, de Kitchen Kraft

etiquetas_8_conservascaserasPara amantes del verde pistacho (entre las que me encuentro), con 3 estampados diferentes. Si las combinas con tu mejor letra usando rotulador de colores y un buen sombrerito, puedes tener un tarro de conserva muy resultón. Este mismo fabricante tiene opciones semejantes en tonos azules, rojos o rosas. Pack 30 unidades.
Precio: 2,90€ (0,10€ unidad).

Comprar etiquetas de Kitchen Kraft

# 4. Etiquetas personalizables, de Tala

etiquetas_9_conservascaserasSobrias pero con un punto de diseño, te permitirán etiquetar fácilmente cualquier tipo de conserva. Se venden en packs de 60 unidades.
Precio: 4,24€ (0,07€ unidad).

Comprar etiquetas de Tala

# 5. Etiquetas de color personalizables y con formas, de Ikea

etiquetas_10_conservascaserasUna opción que te permitirá etiquetar tus conservas de una forma divertida. Aprovecha tu próxima excursión a Ikea y ponlas en tu bolsa azul. Disponibles en 4 colores, cada uno con 4 formas diferentes. Se venden en packs de 16 unidades.
Precio: 0,69€ (0,04€ unidad).

¿Qué te parecen? ¿Te gustan estas etiquetas para frascos o tienes una opción mejor? Si es que sí, compártela para que veamos lo bonitas que quedan tus conserva y publica una foto en nuestra página de Facebook. ¡Gracias!

Entrevista: Montse Hernández-Taller de Conservas

#1. Montse, ¿cuándo empezaste a interesarte por el mundo de las conservas caseras?



Hace años, cuando conocí al que hoy es mi marido (de procedencia vasca), comprobé la maravilla que él tenía en su despensa. Yo soy técnico de farmacia y también me vi afectada por la crisis, me quedé en paro y, al estar tanto tiempo en casa, me dedicaba a hacer conservas y disfrutaba viendo cómo seguía aumentando nuestra despensa, además de comprobar lo sano y económico que estábamos comiendo.

#2. Explícanos qué es esto del Taller de Conservas.

La familia y los amigos que nos visitaban estaban entusiasmados con nuestra despensa y nos pedían que les enseñáramos a hacer conservas. Viendo los resultados que todos ellos iban consiguiendo, me planteé por qué no enseñar a hacerlo de una forma más extendida. Ahí empecé una investigación más profunda en relación a la conservación de alimentos, capacitándome para poder impartir estos conocimientos y nació Taller de Conservas.

#3. Actualmente, ¿cuáles son los proyectos en los que estás trabajando?

Actualmente me dedico a la enseñanza de esta cultura gastronómica, un poco olvidada en el tiempo pero que vuelve a retomar sus valores. Imparto talleres de unas 5 a 6 horas de duración donde los participantes aprenden a hacer conservas de carne, pescado, frutas, verduras y hortalizas en sus diferente formas: salmueras, almíbares, mermeladas, encurtidos, comidas ya preparadas, en aceite, etc., todo con componentes naturales, no se utilizan productos químicos.

Además de los talleres, doy conferencias que tienen como base las características y ventajas de los conservantes naturales en la alimentación frente a los aditivos químicos y sintéticos.

También estoy escribiendo un libro que comprende todo lo relacionado con el mundo de las conservas: técnicas para la conservación de alimentos, conservantes naturales, aditivos químicos y sintéticos que la industria alimentaria utiliza y su repercusión en nuestra salud, recetas de nuestras creaciones, etc.

#4. ¿Está de moda hacer conservas?

Desde mi punto de vista, dado los tiempos de crisis que corren, ya no es sólo una moda el hacer conservas, sino una necesidad. Debemos aprovechar los productos de temporada que es cuando mejor están en calidad y en precio. Hay países y zonas en España donde la tradición no ha desaparecido del todo, pero la gran mayoría desconoce estas técnicas centenarias.

#5. ¿Qué le aconsejarías a alguien que quiere empezar a hacer conservas caseras?

Que se forme haciendo un curso de conservas, olvidándose de libros, aunque los hay buenos, siendo estos los menos, y olvidándose así mismo de internet, puesto que las discrepancias entre los propios libros y lo visualizado en internet son abrumadoras y llamadas a serios y graves errores.

#6. ¿Y por qué le aconsejarías a alguien empezar a hacer conservas caseras?

Por salud, evitando de esta forma los aditivos químicos. Por ahorro en la economía familiar. Por la autoestima generada al ver crecer tu despensa. Por recuperar una cultura alimentaria que la industria nos ha arrebatado.

#7. ¿Cuáles son las principales ideas erróneas que has detectado entre los asistentes a tus cursos de elaboración de conservas?

La falta de esterilización por desconocimiento del método, las formas erróneas de realizar la apertización o baño maría para proceder al vacío de los envases, debido entre otras cosas a informaciones equivocadas obtenidas de lo comentado anteriormente. Estos procesos suponen la base principal de una correcta elaboración de las conservas. Aparte de un sin fin de detalles que llevan a un mal resultado en la finalización de los procesos.

8#. ¿Tienes debilidad por algún tipo de conserva (mermeladas, encurtidos, conservas al natural…)?

Tengo debilidad absolutamente por todas, me encantan. Como quizás lo más socorrido sea la salsa de tomate y el bonito en aceite, elijo estas dos por el gran consumo que tenemos en todos los hogares. Pero mis caprichos me los concedo con las mermeladas y almíbares, donde dejo correr mi imaginación, creando nuevas sinfonías de sabores y aromas, como por ejemplo haciendo unos dátiles rellenos de almendra en almíbar o mi deliciosa mermelada de fresas con chocolate.

9#. ¿Compartes con nosotros alguno de tus trucos?

Aquí no hay trucos, son procesos fielmente estudiados. El único truco posible y que quiero compartir es dar rienda suelta a la creatividad.

10#. ¿Qué planes tienes para el futuro de Taller de Conservas?

En estos momentos estamos colaborando con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en su departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina, cuyo Catedrático el Dr. D. Lluis Serra Majem es el Presidente de la ONG Nutrición Sin Fronteras, con la cual se prevé que en breve vayamos a Gambia (África) a impartir nuestros conocimientos de una forma altruista.

Estamos realizando talleres gratuitos por toda la comunidad Canaria enseñando a hacer la conserva de salsa de tomate o tomate frito, dado que en las islas hay auténticos excedentes de este fruto y muchas toneladas se van a la basura anualmente.

También está en nuestro calendario el dar el salto a la Península por las numerosas peticiones que día a día estamos recibiendo.

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Ver a Montse Hernández en acción (Vídeo)

La mermelada casera de fresa de Mariví Francés

Me llamo Mariví Francés y soy navarra, de Peralta. Vivo en Funes, como Marisol, y tengo la suerte de tener un huerto en casa.  Para su cultivo, intentamos utilizar el mínimo de tratamientos y reaprovechamos el agua de casa para regar. Creo que la tierra nos da sus dones si la tratamos como merece. Ahora, en mayo, los dones se llaman fresas. Vienen en abundancia y son un prodigio de sabor. En mi huerto cultivo una variedad tradicional con más de 50 años de antigüedad, libre de manipulaciones genéticas. Son fresas de sabor ácido, exquisitas y que tienen que consumirse el mismo día en el que se recolectan. Con ellas hago mi mermelada casera de fresa y esta es mi receta.

#1. Ingredientes para la mermelada casera de fresa

  • 1 kilo fresas en su punto óptimo de maduración
  • 250 gr de azúcar (200 gr si las fresas están muy maduras)

#2. Cómo hago mi mermelada casera de fresa

  • Preparo los frascos de cristal y tapaderas que voy a utilizar poniéndolos en una olla, cubriéndolos con agua e hirviéndolos al menos durante 10 minutos. Me gusta utilizar frascos pequeños porque de esta manera puedo hervir poco la fruta para conservar al máximo su sabor sin que se estropee la mermelada una vez abierta.
  • Corto las fresas en trocitos y las pongo a macerar durante una noche junto con el azúcar. A la mañana siguiente se ha formado un caldito de un rosa intenso que será una de las claves del éxito de mi mermelada de fresa.
  • Cocino en una olla la mezcla de fresas y azúcar, con fuego intenso y sin dejar de mover. Elimino la espuma que se forma: si no lo haces la mermelada no tendrá buen color, puede tirar a pardo. Cuando se ha evaporado el caldito de la maceración, las fresas ya están en su punto. No hay que dejarlas más tiempo porque se pasaría la mermelada, se hacen en un momento.
  • Las fresas que yo utilizo son muy blandas y no necesito triturarlas, pero si tú usas fresas más duras se tienen que triturar. Puedes optar por hacerlo mucho o poco. Hay personas a las que les gusta encontrarse trocitos en su mermelada, a otras les gustan las texturas más finas… lo que prefieras.
  • Pongo la mermelada en los frascos. Los lleno hasta los bordes porque la mermelada se reduce una vez se enfría.
  • Pongo los frascos al baño maría durante 20 minutos.
  • Y ya está, sólo queda etiquetar los frascos, esperar a que se enfríe y empezar a disfrutar de esta maravilla de mermelada casera de fresa.

#3. Una manera de degustar la mermelada de fresa es…

En tostadas, poniendo encima de la mermelada de fresa un poquito de cacao puro en polvo. La combinación es estupenda. Probadlo y ya me lo diréis :) .

 


Junio es el mes de …

Ya estamos a las puertas de junio y el verano se anuncia con su esplendor de frutas y verduras. ¿Qué nos traerá este mes? Para responder a esta pregunta, me he ido a visitar a mi frutera de confianza. Quién mejor que ella para decirnos a los pobres urbanitas sin huerto como yo qué vamos a poder comprar en abundancia para hacer nuestras conservas.

Ana Llorens-FrescuoreMi frutera se llama Ana Llorens y es una profesional con más de 10 años de experiencia. Empezó en el 2003 y desde hace 5 años tiene su propio negocio: una franquicia de Frescuore situada en el 41-43 de la calle Bilbao de Barcelona, en el barrio de Poblenou. Ana y su equipo de 4 trabajadores venden fruta y verdura como nos gusta en conservascaseras.com: producción nacional (a ser posible de proximidad) y con una oferta en aumento de productos ecológicos.
Esto es lo que me cuenta Ana sobre la fruta y verdura de temporada del mes de junio.



#1. ¿Qué frutas y verduras son de temporada en el mes de junio?

  • Fresas
  • Albaricoques
  • Cerezas
  • Nísperos

#2. ¿Qué conservas puedo hacer en el mes de junio?

Con lo que me cuenta mi frutera Ana, me voy a preparar en este mes de junio para llenar mis botes de conserva de:

¿Tienes alguna receta de estas que quieras compartir con nosotros? ¿Conoces alguna receta más con fresas, cerezas, albaricoques o nísperos como protagonistas? Escribe un comentario en este post o participa en nuestra página de Facebook. ¡Gracias y feliz mes de junio!

 

El secreto para una mermelada espesa

Si te gusta hacer mermelada y alguna vez no has podido conseguir que espesara, este es sin duda tu post. Si te has preguntado por qué tu mermelada de ciruela te sale con el punto correcto de espesor y, sin embargo, por qué no hay manera de tener el mismo resultado con tu mermelada de mora, fresa o melocotón, te interesa seguir leyendo. El secreto está en la pectina.  ¿Preparados para conocerla?

#1. Qué es la pectina


La pectina es una sustancia contenida en la fruta. Cuando hacemos mermelada, la pectina reacciona con el azúcar haciendo que la mezcla solidifique. Sin embargo, no todas las frutas contienen la misma cantidad de pectina, de ahí que algunas mermeladas solidifiquen sin problemas y a otras les cueste más.

#2. Qué contenido de pectina contienen las frutas de tus mermeladas

Alto Medio Bajo
Ciruela Albaricoque Piña
Grosella Arándanos Melón
Lima Frambuesa Nectarina
Limón Moras Melocotón
Naranja Manzana Uva
Manzana (reinetas y silvestres) Fresas Plátano
Membrillo Cerezas
Higo
Níspero

 #3. La acidez también es importante

Sí, porque la acidez facilita la extracción de la pectina. El contenido de pectina que puedes ver en el cuadro del apartado anterior es determinante para lograr una mermelada espesa, pero también es importante la acidez de la fruta. Dentro de los valores indicados, cuanto más ácida esté la fruta, mayor será la capacidad de ésta para espesar. Y, al contrario, cuando la fruta es muy dulce y no tiene acidez es más difícil que espese la mermelada.

#4. Cómo conseguir una mermelada espesa

Puedes optar por diferentes métodos. El más tradicional consiste en añadir zumo de limón o trozos de otra fruta con contenido alto de pectina (como el membrillo). Esto tendremos que hacerlo sin pasarnos para no alterar el sabor de nuestra mermelada.  Si nos decidimos por el zumo de limón, la cantidad adecuada es 2 cucharadas soperas por kilo de fruta. Otra alternativa es añadir una cáscara de limón durante la cocción de la fruta y retirarla antes de triturar.

Tradicionalmente, una forma de conseguir mermelada más espesa ha sido aumentar el tiempo de cocción, pero en conservascaseras.com no te lo recomendamos, porque se reduce el sabor de la fruta. Al final la mermelada sabe más a azúcar que a otra cosa.

Otra opción sería utilizar algún espesante natural como el agar-agar, a base de algas marinas, en una proporción de 6 a 8 gr por cada kilo de mermelada (cantidad de fruta + azúcar). El agar-agar se añade cuando la fruta está hirviendo. En España puedes comprarlo en herbolarios y en tiendas de productos asiáticos. Pero también lo puedes comprar online.

Finalmente, puedes animarte a preparar tu propio extracto de pectina, veamos cómo.

#5. Cómo preparar extracto de pectina

Necesitarás 4 kilos de fruta verde. Las manzanas o los membrillos son ideales. Lavas la fruta y la cortas a trozos grandes, sin pelarla ni quitarle el corazón. La cueces a fuego lento con la tapa, hasta que esté blanda y, a continuación, la extraes y la pones sobre una tela o tamiz y la dejas escurrir toda la noche. El líquido obtenido lo pones al fuego y lo reduces un tercio. Una vez enfriado, lo congelas en porciones de 2 decilitros. Por cada 1,5 kilos de fruta, utilizarás 2 decilitros de extracto de pectina durante la cocción de la fruta.

#6. ¿Prefieres comprar la pectina?

Si lo prefieres, puedes comprar la pectina ya preparada. Pregunta en tu farmacia o herbolario habitual. O cómprala online.

Esperamos que esta información te sea de utilidad y que consigas que tus mermeladas caseras tengan un  grado óptimo de espesor. Ah, y si te ha gustado este post, no seas egoísta y compártelo. ¡Gracias!

Fuentes

•    Fernando Marin, Cómo hacer conservas en casa
•    Wikipedia, Mermelada

 

La mermelada casera de melocotón de Marisol Fernández


Me llamo Marisol Fernández de Bastida, soy soriana pero vivo en Funes (Navarra) desde hace muchos años. La tierra por aquí es muy fértil y casi todo el mundo tiene su trozo de huerta. Eso y que los navarros son generosos, pues ya os podéis imaginar que no falta quien te dé unos pepinos o unas peras cuando llega la temporada. Hacer conserva se convierte en una necesidad, porque cuando es tiempo de algo hay por todas partes y no es cuestión de tirar nada.
Una de mis recetas de conservas favoritas es la de mermelada casera de melocotón, por eso quiero compartirla con todos vosotros. A mis hijas y a mis nietos les encanta, sale buenísima.

#1. Ingredientes para la mermelada casera de melocotón

  • 1 kilo de melocotón
  • 300 gr de azúcar

#2. Cómo hago yo mermelada casera de melocotón

  • Pelas el melocotón y lo partes en pedazos.
  • Mezclas el melocotón con el azúcar y lo pones a cocer. Por cada kilo de fruta yo pongo 300 gramos de azúcar. Utilizo fruta bien madura pero no pasada.
  • Cuando ves que la fruta está blanda y que se deshace al pinchar con el tenedor, la sacas del fuego y la pasas por el pasapurés o por la batidora. A mí me gusta que tenga algún trocito de fruta, así que no la trituro demasiado.
  • Pones un chorrito de jugo de limón para evitar la oxidación.
  • Llenas los tarros de cristal, los cierras bien y los pones al baño maría. Es importante que el agua tenga como mínimo un dedo más de altura que los tarros de la mermelada. Con 12 minutos de cocción la mermelada de melocotón estará lista.
  • Sacas los tarros en cuanto acabe el tiempo del baño maría, para que la mermelada no se siga cociendo. Cógelos con cuidado por debajo de la tapa, así evitas que el tarro coja aire y se estropee antes la mermelada. Pon los tarros boca abajo. En cuanto se enfríen ya puedes disfrutar de una estupenda mermelada casera de melocotón. Si quieres hacer mermelada de ciruela, la receta es la misma.

Espero que cuando sea el tiempo de los melocotones os sirva esta receta. Yo la hago todos los años. Si vosotros-as tenéis una manera diferente de hacerla, decídmelo en los comentarios, me encantaría saber cómo. Un abrazo desde Funes (Navarra).

Marisol Fernández de Bastida


Receta de mermelada casera de kiwi

Los kiwis nos tientan en las fruterías en cualquier época del año. Están siempre ahí, con esa textura externa un poco hosca y la agradable sorpresa de su intenso color verde en cuanto los partimos. Yo procuro comprar la fruta y la verdura de producción nacional, por solidaridad con los agricultores que se esfuerzan en nuestro país. Hace unos días me topé con una marca de Asturias (primera noticia de que se cultivaran kiwis allí) y me dio el antojo. Como ya me queda poco para seguir achacando estos impulsos al embarazo (15 días!), me decidí a comprar unos exóticos kiwis asturianos para hacer una deliciosa mermelada casera de kiwi.

Estaban bien duros, pero los antojos de embarazada tienen eso, que no los puedes (ni quieres) evitar. Así que le pregunté a la frutera qué método me recomendaba para acelerar la maduración de los kiwis. Me dijo que probara de dos maneras: envolviendo los kiwis en periódico de forma individual. O poniéndolos cerrados en una bolsa de plástico junto con una manzana Golden. Esta desprende gas etileno que acelera la maduración del resto de frutas.
Hice la prueba y el resultado ha sido que los kiwis del papel de periódicomaduraron con más rapidez. No obstante, en cualquiera de los dos casos,  5 días de espera bastaron para que estuvieran en su punto de maduración óptimo para hacer mermelada: ni mucho ni poco. Así que manos a la labor.

#1. Ingredientes para la mermelada casera de kiwi

  • 1 kilo de kiwis
  • azúcar: 1 kilo si los kiwis están ácidos, 750 gr si están en su punto (con un punto de acidez pero no excesivo), 500 gr si están dulces
  • 1 vaso de agua

#2. Cómo hacer mermelada casera de kiwi

  • Pelar los kiwis y triturar sin exceso, para evitar que quedan hechos papilla. No hay que quitar pepitas (menuda faena), sólo descartar alguna parte dura en un extremo de la fruta.
  • Mezclar en una olla la fruta triturada y el azúcar. Añadir el vaso de agua.
  • Cuando la mezcla empiece a hervir, empezar a remover sin prisa pero sin pausa hasta que la textura sea de mermelada (unos 20 o 30 minutos).
    Si tienes dudas sobre el punto de solidez, aplica la prueba de la cucharada en el plato que te explicaba en la receta de Mermelada casera de naranja.
  • Poner la mermelada en botes de cristal llenando hasta el borde. Cerrar bien y poner boca abajo. Esto evitará que con el tiempo se pueda formar moho en la tapa por el vapor de la condensación.
  • Esterilizar al baño María durante 15 minutos.
  • Etiquetar (no olvides poner la fecha de elaboración) y guardar en un lugar fresco y seco.

He seleccionado como base de esta receta la que dan las monjas Jerónimas del monasterio de Santa Paula de Sevilla, que de hacer mermeladas saben un rato largo. El resultado desde luego ha hecho honor a mi antojo y tengo que decir, hermanas, que me ha sabido a gloria. Animaos y disfrutad de esta receta de mermelada casera de kiwi. Y compartidla si os ha parecido interesante.

Receta de mermelada casera de naranja

Estamos en plena temporada de naranjas. Su color, la textura brillante de su piel y su sabor nos seducen en pleno invierno. En febrero están en su esplendor, ni demasiado ácidas ni demasiado dulces, el punto perfecto para hacer mermelada casera de naranja.

Viviendo en Barcelona, es fácil encontrar buenísimas naranjas valencianas cada vez a mejor precio, así que me decido a guardar un poquito de ese esplendor para endulzar mis desayunos del resto del año. Elijo naranjas de mesa para tener un buen equilibrio entre cantidad de pulpa y zumo de la fruta y, además, porque suelen ser de mejor calidad.

#1. Ingredientes para hacer mermelada casera de naranja

  • 3 kilos de naranjas
  • 1,5 kilos de azúcar
  • 1 litro de agua

#2. Cómo hacer mermelada casera de naranja

  • Limpiar las naranjas y ponerlas en remojo durante 1 día. Esto hará que la piel quede blanda para que quede más suave al añadirla después a la mermelada.
  • Pelarlas y reservar la piel exterior (sin la capa blanca) de 4 o 5. Cortar la piel en tiras y hervirlas con un vaso de agua durante 3 minutos.
  • Quitar la capa blanca de las naranjas y tirarla.
  • Cortarlas en dados, con cuidado de eliminar posibles pepitas.
  • Si queremos intensificar el sabor de nuestra mermelada, poner en un recipiente el agua, las naranjas y el azúcar y dejar macerar durante 4 o 5 horas.
  • Verter la mezcla en una cazuela, preferiblemente de acero inoxidable y fondo grueso para permitir una distribución uniforme del calor. Cocer durante 20 minutos removiendo de vez en cuando.
  • Dejar enfriar y añadir la piel cortada en tiras. Volver a poner en el fuego y cocer durante 40 minutos hasta que la mermelada coja consistencia.
    Ojo, cuando se enfría espesa más, así que la mezcla tiene que tener equilibrio entre liquidez y solidez. Una buena prueba para saber si se ha alcanzado el punto adecuado es poner una cucharada en un plato, dejar enfriar y deslizar un dedo desde el borde de la mezcla hacia el centro. Si ésta forma arrugas, es que el grado de solidez es adecuado.
  • Verter en tarros de cristal hasta el borde. Cerrar bien y poner boca abajo. Esto evitará que con el tiempo se pueda formar moho en la tapa por el vapor de la condensación.
  • Esterilizar al baño María durante 15 minutos.
  • Etiquetar (no olvides poner la fecha de elaboración) y guardar en un lugar fresco y seco.

El resultado es delicioso, dulce y con un levísimo matiz amargo en aquellas partes de la mermelada que contienen las tiras de piel. Tendrás un tesoro en tu despensa, para disfrutar en algún momento durante los próximos 2 años.

He seleccionado como base de esta receta la que da Fernando Marino en su libro Cómo hacer conservas en casa porque me ha parecido muy bien explicada y muy equilibrada en su resultado, pero quizás tú tienes otra que quieres compartir con todos nosotros. ¿Te animas a explicarnos la tuya o a compartir esta?