Julio, agosto y septiembre son los meses de …

Ya estamos en pleno verano por estas latitudes, con muuuuucho calor, de ese que te hace dar vueltas por la noche en la cama y buscar las sombras por la calle. Quería escribir este post a principios de mes y parece que esta vez me han pillado los toros de San Fermín. Pero bueno, aquí estoy por fin.

Fui a ver a Ana , mi frutera de confianza, para que me ilustrara sobre las frutas y verduras que van a estar de temporada en los meses de julio, agosto y septiembre y esto es lo que me explicó con una gran sonrisa de las suyas.

#1. ¿Qué frutas y verduras son de temporada en los meses de julio, agosto y septiembre?

Por si tenía alguna duda, Ana me lo deja muy claro: julio, agosto y septiembre son el paraíso del amante de las conservas caseras porque hay una gran abundancia y variedad. Podemos encontrar como frutas y verduras de temporada las siguientes:

  • Melocotones de viña y de agua
  • Paraguayos
  • Nectarinas
  • Sandía
  • Melón
  • Ciruelas
  • Peras
  • Pimientos
  • Berenjenas
  • Calabacines
  • Pepinos
  • Tomates

Ana me cuenta también que en septiembre viene el melocotón de Calanda y empieza la uva. Y yo añado que para los que disfrutéis de huerto o paseos por el campo también es época de moras, higos y membrillos (que empiezan a asomar).

#2. ¿Qué conservas puedo hacer en los meses de julio, agosto y septiembre?

Es el momento de hacer un gran número de conservas caseras, en especial aquellas conservas top que no pueden faltar en ninguna casa, como la conserva de tomate frito. Los productos de tu frutería o de tu huerta te van a inspirar, pero por si acaso aquí  te dejamos algunas ideas de conservas caseras que puedes hacer este verano:

¿Tienes alguna receta de estas que quieras compartir con nosotros? ¿Conoces alguna receta más con estas frutas y verduras como protagonistas? Escribe un comentario en este post o participa en nuestra página de Facebook . ¡Gracias y feliz verano!

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El secreto para una mermelada espesa

Si te gusta hacer mermelada y alguna vez no has podido conseguir que espesara, este es sin duda tu post. Si te has preguntado por qué tu mermelada de ciruela te sale con el punto correcto de espesor y, sin embargo, por qué no hay manera de tener el mismo resultado con tu mermelada de mora, fresa o melocotón, te interesa seguir leyendo. El secreto está en la pectina.  ¿Preparados para conocerla?

#1. Qué es la pectina


La pectina es una sustancia contenida en la fruta. Cuando hacemos mermelada, la pectina reacciona con el azúcar haciendo que la mezcla solidifique. Sin embargo, no todas las frutas contienen la misma cantidad de pectina, de ahí que algunas mermeladas solidifiquen sin problemas y a otras les cueste más.

#2. Qué contenido de pectina contienen las frutas de tus mermeladas

Alto Medio Bajo
Ciruela Albaricoque Piña
Grosella Arándanos Melón
Lima Frambuesa Nectarina
Limón Moras Melocotón
Naranja Manzana Uva
Manzana (reinetas y silvestres) Fresas Plátano
Membrillo Cerezas
Higo
Níspero

 #3. La acidez también es importante

Sí, porque la acidez facilita la extracción de la pectina. El contenido de pectina que puedes ver en el cuadro del apartado anterior es determinante para lograr una mermelada espesa, pero también es importante la acidez de la fruta. Dentro de los valores indicados, cuanto más ácida esté la fruta, mayor será la capacidad de ésta para espesar. Y, al contrario, cuando la fruta es muy dulce y no tiene acidez es más difícil que espese la mermelada.

#4. Cómo conseguir una mermelada espesa

Puedes optar por diferentes métodos. El más tradicional consiste en añadir zumo de limón o trozos de otra fruta con contenido alto de pectina (como el membrillo). Esto tendremos que hacerlo sin pasarnos para no alterar el sabor de nuestra mermelada.  Si nos decidimos por el zumo de limón, la cantidad adecuada es 2 cucharadas soperas por kilo de fruta. Otra alternativa es añadir una cáscara de limón durante la cocción de la fruta y retirarla antes de triturar.

Tradicionalmente, una forma de conseguir mermelada más espesa ha sido aumentar el tiempo de cocción, pero en conservascaseras.com no te lo recomendamos, porque se reduce el sabor de la fruta. Al final la mermelada sabe más a azúcar que a otra cosa.

Otra opción sería utilizar algún espesante natural como el agar-agar, a base de algas marinas, en una proporción de 6 a 8 gr por cada kilo de mermelada (cantidad de fruta + azúcar). El agar-agar se añade cuando la fruta está hirviendo. En España puedes comprarlo en herbolarios y en tiendas de productos asiáticos. Pero también lo puedes comprar online.

Finalmente, puedes animarte a preparar tu propio extracto de pectina, veamos cómo.

#5. Cómo preparar extracto de pectina

Necesitarás 4 kilos de fruta verde. Las manzanas o los membrillos son ideales. Lavas la fruta y la cortas a trozos grandes, sin pelarla ni quitarle el corazón. La cueces a fuego lento con la tapa, hasta que esté blanda y, a continuación, la extraes y la pones sobre una tela o tamiz y la dejas escurrir toda la noche. El líquido obtenido lo pones al fuego y lo reduces un tercio. Una vez enfriado, lo congelas en porciones de 2 decilitros. Por cada 1,5 kilos de fruta, utilizarás 2 decilitros de extracto de pectina durante la cocción de la fruta.

#6. ¿Prefieres comprar la pectina?

Si lo prefieres, puedes comprar la pectina ya preparada. Pregunta en tu farmacia o herbolario habitual. O cómprala online.

Esperamos que esta información te sea de utilidad y que consigas que tus mermeladas caseras tengan un  grado óptimo de espesor. Ah, y si te ha gustado este post, no seas egoísta y compártelo. ¡Gracias!

Fuentes

•    Fernando Marin, Cómo hacer conservas en casa
•    Wikipedia, Mermelada

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