Receta de mermelada casera de naranja

Estamos en plena temporada de naranjas. Su color, la textura brillante de su piel y su sabor nos seducen en pleno invierno. En febrero están en su esplendor, ni demasiado ácidas ni demasiado dulces, el punto perfecto para hacer mermelada casera de naranja.

Viviendo en Barcelona, es fácil encontrar buenísimas naranjas valencianas cada vez a mejor precio, así que me decido a guardar un poquito de ese esplendor para endulzar mis desayunos del resto del año. Elijo naranjas de mesa para tener un buen equilibrio entre cantidad de pulpa y zumo de la fruta y, además, porque suelen ser de mejor calidad.

#1. Ingredientes para hacer mermelada casera de naranja

  • 3 kilos de naranjas
  • 1,5 kilos de azúcar
  • 1 litro de agua

#2. Cómo hacer mermelada casera de naranja

  • Limpiar las naranjas y ponerlas en remojo durante 1 día. Esto hará que la piel quede blanda para que quede más suave al añadirla después a la mermelada.
  • Pelarlas y reservar la piel exterior (sin la capa blanca) de 4 o 5. Cortar la piel en tiras y hervirlas con un vaso de agua durante 3 minutos.
  • Quitar la capa blanca de las naranjas y tirarla.
  • Cortarlas en dados, con cuidado de eliminar posibles pepitas.
  • Si queremos intensificar el sabor de nuestra mermelada, poner en un recipiente el agua, las naranjas y el azúcar y dejar macerar durante 4 o 5 horas.
  • Verter la mezcla en una cazuela, preferiblemente de acero inoxidable y fondo grueso para permitir una distribución uniforme del calor. Cocer durante 20 minutos removiendo de vez en cuando.
  • Dejar enfriar y añadir la piel cortada en tiras. Volver a poner en el fuego y cocer durante 40 minutos hasta que la mermelada coja consistencia.
    Ojo, cuando se enfría espesa más, así que la mezcla tiene que tener equilibrio entre liquidez y solidez. Una buena prueba para saber si se ha alcanzado el punto adecuado es poner una cucharada en un plato, dejar enfriar y deslizar un dedo desde el borde de la mezcla hacia el centro. Si ésta forma arrugas, es que el grado de solidez es adecuado.
  • Verter en tarros de cristal hasta el borde. Cerrar bien y poner boca abajo. Esto evitará que con el tiempo se pueda formar moho en la tapa por el vapor de la condensación.
  • Esterilizar al baño María durante 15 minutos.
  • Etiquetar (no olvides poner la fecha de elaboración) y guardar en un lugar fresco y seco.

El resultado es delicioso, dulce y con un levísimo matiz amargo en aquellas partes de la mermelada que contienen las tiras de piel. Tendrás un tesoro en tu despensa, para disfrutar en algún momento durante los próximos 2 años.

He seleccionado como base de esta receta la que da Fernando Marino en su libro Cómo hacer conservas en casa porque me ha parecido muy bien explicada y muy equilibrada en su resultado, pero quizás tú tienes otra que quieres compartir con todos nosotros. ¿Te animas a explicarnos la tuya o a compartir esta?


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